Aunque "suavidad" no es un término estándar de la ciencia de materiales, podemos evaluar indirectamente la "suavidad" de los portamechas no-magnéticos a través de su dureza y tenacidad. La dureza (BHN) de los portamechas no-magnéticos suele ser mayor o igual a 285, lo que indica una alta resistencia a los rayones o indentaciones externas. Al mismo tiempo, su resistencia al impacto (Charpy V, 23 grados) J es mayor o igual a 100, lo que demuestra que pueden absorber una cantidad significativa de energía al impactar sin romperse fácilmente. Por lo tanto, según estos indicadores, el material de los portamechas no-magnéticos no es "blando", sino que posee alta resistencia y tenacidad.