Los portamechas no-magnéticos, como herramientas cruciales en la perforación petrolera, funcionan principalmente para aplicar presión de perforación a la broca y garantizar la resistencia necesaria en condiciones de compresión. La elección del material afecta directamente el rendimiento y la vida útil del portamecha. Por lo general, los portamechas no-magnéticos están hechos de acero de aleación de bajo-carbono y alto-cromo-manganeso. Este material, después de someterse a rigurosos procesos de composición química y refinado, presenta excelentes propiedades mecánicas y baja permeabilidad magnética.
